El congresista Carlos Giménez afirmó que la nueva orden ejecutiva del presidente Donald Trump busca ejercer la máxima presión para provocar un cambio real en Cuba. En declaraciones para Actualidad Radio, Giménez respaldó la estrategia de «cero contacto», que incluye la suspensión de viajes y negocios con la isla.
El legislador descartó que estas medidas provoquen una nueva ola migratoria masiva por el Estrecho de la Florida, asegurando que la administración está preparada para responder con la misma firmeza aplicada en la frontera sur. «No se permitirá que el régimen use la migración como un mecanismo de presión política», sostuvo.
Giménez enfatizó que liberar a unos pocos presos políticos o realizar cambios cosméticos no es suficiente si la estructura de la dictadura permanece intacta. Comparó el escenario con el de Venezuela, señalando que, aunque Cuba no posee los mismos recursos naturales, la meta final en ambos casos es establecer gobiernos democráticos con seguridad jurídica para futuros inversionistas. Concluyó reiterando que Cuba representa una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos y que la nueva política apunta a cerrar ese capítulo histórico.