El secretario de Estado, Marco Rubio, compareció durante casi tres horas ante el Senado, donde ratificó que la política exterior de Estados Unidos prioriza resultados sostenidos por encima de los inmediatos, especialmente en el caso de Venezuela. En un análisis para Actualidad Radio, el analista Carlos Mercader destacó que Rubio descartó nuevas intervenciones militares directas y subrayó el control que Washington ejerce ahora sobre los flujos petroleros venezolanos.
El funcionario confirmó que el proceso para la liberación de presos políticos “ya comenzó”, aunque aclaró que será gradual. Rubio también abordó la presión creciente sobre el régimen de Cuba debido a la reducción drástica de suministros energéticos y afirmó que Irán sigue bajo estrecha vigilancia, respaldada por un refuerzo de la presencia militar estadounidense en la región como medida disuasiva. La audiencia dejó en claro que la administración de Donald Trump apuesta por una estrategia de largo plazo para estabilizar el hemisferio y contener a los adversarios de Washington.