Para Joe Gehr, exoficial de las Fuerzas de Defensa de Israel, la amenaza creíble del uso de la fuerza por parte de Estados Unidos ha provocado un efecto inmediato en Irán. Gehr señaló que la represión más feroz del régimen contra los manifestantes parece haberse detenido, al menos de manera temporal, ante el cambio de postura en Washington.
El analista explicó que en el entorno de Medio Oriente la disuasión es la única herramienta efectiva frente a actores radicalizados. “Cuando un régimen como el iraní entiende que sus acciones tendrán un costo alto, ajusta su comportamiento. La debilidad se interpreta como una luz verde para seguir reprimiendo”, afirmó Gehr, subrayando el contraste con lo ocurrido en 2009. En aquella ocasión, el movimiento ciudadano perdió fuerza cuando la administración de Barack Obama optó por negociar con los ayatolás en lugar de respaldar las protestas.
Horas decisivas bajo apagón informativo
A pesar del respiro en la violencia, el experto pidió cautela debido al estricto bloqueo de internet y la censura impuesta por el régimen. Gehr advirtió que las próximas horas serán determinantes para saber si esta calma es solo una pausa táctica o el inicio de un quiebre irreversible.
A diferencia del pasado, el mensaje del presidente Donald Trump ha sido de apoyo directo al pueblo iraní, lo que según el analista marca una diferencia estratégica fundamental. «Estas operaciones incluyen engaños y movimientos que no se anuncian; por eso, el desenlace aún está por escribirse», concluyó.