Tras una racha de ocho días consecutivos con temperaturas inusualmente altas que alcanzaron los 80 °F en Miami y Fort Lauderdale, el patrón meteorológico en el sur de Florida ha comenzado a transformarse radicalmente. El pasado domingo, Miami incluso estableció un nuevo récord histórico para la fecha al registrar 84 °F, superando con creces los 75-76 °F habituales para esta época del año.
Desde la mañana de este lunes, un frente frío debilitado ha empezado a cruzar la región, trayendo consigo vientos del norte con ráfagas de entre 15 y 20 mph y una notable disminución en los niveles de humedad. Este sistema podría generar algunos chubascos aislados, los cuales son bienvenidos para aliviar las condiciones de sequía en la zona metropolitana. Se espera que las temperaturas máximas se estabilicen en el rango de los 70 °F hasta el jueves, mientras que las mínimas oscilarán en los 60 grados.
Sin embargo, el cambio más severo ocurrirá la noche del jueves con la llegada de un segundo frente frío mucho más potente. Según los pronósticos, los termómetros podrían descender hasta los 40 grados durante la madrugada del viernes, con máximas que apenas llegarán a los 60 °F. Para el fin de semana se anticipa una ligera recuperación con mañanas en los 50 y tardes en los 70 grados, marcando un cierre de semana notablemente más fresco tras el calor atípico reciente.