Cientos de familiares de personas detenidas por motivos políticos en Venezuela han intensificado sus vigilias frente a diversos centros de reclusión, exigiendo transparencia en un proceso de excarcelación marcado por la incertidumbre. En cobertura exclusiva para Cada Tarde, la periodista Aymara Alonso reportó desde Venezuela que la angustia crece ante la falta de respuestas oficiales en cárceles como El Helicoide, El Rodeo I y La Crisálida.
Aunque el régimen anunció inicialmente la liberación de 116 personas como parte de una «revisión de causas», organizaciones no gubernamentales como Foro Penal han verificado cifras significativamente menores. Hasta la madrugada de este lunes, las verificaciones independientes confirman apenas entre 24 y 41 personas efectivamente excarceladas, incluyendo a ciudadanos venezolanos y extranjeros como los italianos Alberto Trentini y Mario Burló. Esta brecha informativa ha generado una fuerte presión emocional y económica para las familias, muchas de las cuales han tenido que trasladarse desde el interior del país para pernoctar a las puertas de los penales.
La cobertura de Alonso también reveló un fenómeno alarmante: el surgimiento de nombres de detenidos que no figuraban en las listas previas de las ONG. Muchos familiares habían evitado denunciar las capturas por temor a torturas o represalias, lo que sugiere que el número total de presos políticos podría superar con creces la cifra estimada de 800 personas. Mientras el proceso avanza de forma esporádica y «a cuentagotas», los activistas de derechos humanos insisten en que estas liberaciones parciales no deben ocultar la permanencia de cientos de ciudadanos que continúan bajo custodia del sistema represivo.