07 Oct / 10:23 am

Miami se salvó de la peor parte de Matthew

Miami se salvó de Matthew, un poderoso huracán que dejó más de 400 muertos durante su paso por el Caribe

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southbeach

Miami se salvó de Matthew, un poderoso huracán que dejó más de 400 muertos durante su paso por el Caribe, pero el ciclón seguía amenazando con embestir el viernes por la mañana al centro de la Florida para luego castigar al resto de la costa este del estado con vientos devastadores y posibles marejadas e inundaciones.

El Centro Nacional de Huracanes informó a las 8:00 a.m. que Matthew se encontraba a 35 millas al norte-noreste de Cabo Cañaveral con vientos sostenidos máximos de 120 millas por hora, por lo que cayó a la categoría 3 en la escala Safir-Simpson. La tormenta se mueve en dirección norte-noroeste a 13 millas por hora.

En el sur de la Florida, las lluvias crearon situaciones de peligro para los conductores, y en un accidente que está siendo atribuido al ciclón, una patrulla de la policía se estrelló contra un auto donde viajaban cinco niños, dejando al menos dos de ellos heridos de gravedad.

Aunque los pronósticos no ubicaban a Miami en la trayectoria del ojo de Matthew, las autoridades temían un desvío de última hora que pudiera exponer la ciudad a los efectos más temidos de un huracán, que está siendo descrito como el peor en un siglo para la parte norte del estado.
Las precipitaciones fueron el principal efecto de Matthew

Pero el huracán se desvió ligeramente hacia el este en la madrugada del jueves, lo que libró a la ciudad de los fenómenos más fuertes asociados con el poderoso sistema. A las 8 de la noche, se eliminó la advertencia de huracán para el condado Broward.
El tamaño y la fuerza de los vientos del huracán le estaban ganando el calificativo de “monstruo” por parte de los meteorólogos, mientras las autoridades del estado pasaron gran parte del jueves instando a los residentes de las zonas de mayor peligro que abandonaran sus hogares.

“Si usted nos está mirando y vive en una zona de evacuación, salga de inmediato”, dijo el gobernador del estado Rick Scott. “No juegue con su vida. El tiempo se está agotando […] Esta tormenta le matará”.

Por su parte, el alcalde de Jacksonville, Lenny Curry, expandió la orden de evacuación para incluir mayores porciones de la ciudad y advirtió a los residentes que se preparan para recibir un huracán de una magnitud no vista por su ciudad en más de 100 años.
“Nosotros no hemos visto este tipo cosas durante nuestra vida en Jacksonville”, dijo Curry en una rueda de presa.

Los residentes del sur de Florida, que por varios días habían estado monitoreando de cerca el avance del ciclón, se encontraban justo fuera del cono de peligro trazado por el Centro Nacional de Huracanes, pero eso podía cambiar si Matthew cambiaba de dirección por apenas un par de grados.

En la tarde del jueves, Miami sintió el viento y la lluvia que traía consigo el huracán Matthew. Muchos moradores se refugiaron en sus casas y protegieron ventanas y puertas contra las inclemencias del tiempo. Otros residentes se mantuvieron trabajando, en algunos casos bajo el temporal.

Matthew efectivamente giró en la madrugada del jueves, pero lo hizo hacia el este, lo que salvó al Sur de Florida de la peor parte de su furia. En la tarde, el ojo del huracán ya había pasado por el punto más cercano a Miami y continuó en mar abierto camino hacia la costa del centro de la Florida.

No obstante, interrupciones en el suministro eléctrico crearon condiciones de peligro. Un auto de la policía de la unidad canina se estrelló contra un vehículo, donde viajaban cinco niños, al cruzar una intercepción de la calle Flagler con la 57 avenida, donde el semaforo había dejado de funcionar.
Según versiones de prensa, los niños se encontraban hospitalizados en condición crítica.

Aún así, las autoridades de Miami respiraron aliviados ante el desvío del huracán.

El alcalde del condado Miami-Dade, Carlos Giménez, anunció que el transporte público (Metrorail y autobuses) y el servicio de los puentes levadizos se restablecerán este viernes.
Asimismo, el servicio de recolección de basura se reanudará el lunes y el del reciclaje el fin de semana. El puerto de Miami reabrirá cuando la Guardia Costera determine que es seguro, dijo, lo que sería probablemente el viernes en la mañana.

El superintendente escolar del condado Alberto Carvalho llamó a los residentes a mantenerse en sus casas hasta que el huracán hubiera pasado del todo. Las autoridades del condado estarán inspeccionando las escuelas el viernes, pero todo parece indicar que se reanudarán las actividades escolares del fin de semana y las escuelas volverán a la normalidad el lunes, anunció en Twitter.
El jueves amaneció nublado en Miami. Durante el día y entrada la noche se mantuvo una lluvia pertinaz, que se hacía más fuerte por momentos con ráfagas de viento pero según el portavoz de del Departamento de Bomberos de la Ciudad de Miami, Ignatius Carrol, no se habían reportado incidentes mayores, salvo “un par de árboles caídos en Coconut Grove”.

A las 3:00 pm, la compañía Florida Power & Light Company (FPL) había reportado que 7,160 clientes en Miami-Dade y 1,960 en Broward aún no tenían servicio eléctrico.
El alcalde de Broward, Marty Kiar, anunció poco antes de las 7 p.m. que no estaba listo para dar por terminado el peligro.

“El Condado Broward sigue en peligro ante vientos con fuerza de tormenta tropical hasta la medianoche”, dijo. “Seguimos pidiendo a las personas que se queden en sus casas hasta que las condiciones sean seguras para que todos puedan salir”.

Kiar dijo que hasta el momento no ha tenido ningún informe de daños.
“Estamos bien, muchos de nuestros residentes se tomaron la situación en serio”, dijo. Sin embargo, expresó cautela. “El Servicio Nacional de Meteorología indicó que cualquier cosa puede suceder en las próximos par de horas. … Nos mostramos cautelosamente optimistas”.

Para la costa del centro del estado, donde un huracán de esta magnitud no ha impactado nunca, las noticias no son alentadoras. El huracán podría tener un “impacto potencialmente desastroso”, indica el reporte del NHC. En la tarde, el presidente Barack Obama declaró el estado de emergencia en la Florida.
Más de 954,000 hogares están en riesgo de inundaciones por las marejadas asociadas con las tormentas a lo largo del costa de la Florida, lo que podría representar daños por $189,000 millones, según estimó la firma de análisis de bienes raíces CoreLogic.

Las autoridades recomendaron a casi dos millones de personas en zonas costeras de la Florida, Georgia y Carolina del Sur que evacuaran sus hogares. En Miami-Dade fueron habilitados cuatro refugios pero no se dio una orden de evacuación voluntaria. En Broward, se abrieron 11.
Los reporteros Enrique Flor, Doug Hanks, Mary Ellen Klas, Amy Sherman, Nancy Dahlberg, Brenda Medina, Abel Fernández y Mario Pentón, de el Nuevo Herald y el Miami Herald contribuyeron a este reporte.

 

 

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