10 Sep / 08:27 am

Juez federal restituye bloqueo a plan de Trump contra asilo

Stephanie Grisham, secretaria de la Casa Blanca, dijo en un comunicado que un solo juez no debería tener la capacidad de ejercer un impacto tan amplio en políticas migratorias, e hizo notar que la solicitud del gobierno a la Corte Suprema para sobreseer esa orden judicial aún está pendiente de resolución

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Un juez federal en California restituyó el lunes a nivel nacional la interrupción de un plan del gobierno del presidente Donald Trump que impediría que la mayoría de los migrantes soliciten asilo en la frontera entre Estados Unidos y México.

El juez de distrito Jon Tigar determinó en Oakland que una orden judicial que frena la entrada en vigor de la política migratoria del gobierno deberá cumplirse en todo el país.

Tigar bloqueó la medida en julio después de una demanda presentada por grupos que brindan asistencia a solicitantes de asilo. Pero la Corte Federal de Apelaciones del Noveno Circuito limitó el impacto de la orden de Tigar a los estados que se encuentran dentro del área que abarca la corte de apelaciones.

Con base en eso, la medida fue bloqueada en los estados fronterizos de California y Arizona, pero no en Nuevo México ni Texas.

En su fallo, Tigar subrayó una “necesidad de mantener una política de inmigración uniforme” y señaló que organizaciones sin fines de lucro como “Al Otro Lado” desconocen en dónde terminarán viviendo los migrantes que solicitan asilo una vez que ingresen a Estados Unidos y presenten sus argumentos para permanecer en el país.

“La corte reconoció que existe un grave peligro para quienes pretenden obtener asilo en toda la frontera sur”, dijo Lee Gelernt, abogado de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés), en un comunicado.

Trump expresó su desacuerdo con el fallo del juez.

“Creo que es muy injusto que haga eso”, dijo el mandatario a los reporteros mientras salía de la Casa Blanca rumbo a Carolina del Norte. “No creo que debiera permitirse”.

Stephanie Grisham, secretaria de la Casa Blanca, dijo en un comunicado que un solo juez no debería tener la capacidad de ejercer un impacto tan amplio en políticas migratorias, e hizo notar que la solicitud del gobierno a la Corte Suprema para sobreseer esa orden judicial aún está pendiente de resolución.

“El fallo es un regalo a los contrabandistas y traficantes de personas y socava el estado de derecho”, señaló.

Los tribunales han bloqueado algunos cambios cruciales del gobierno de Trump a las leyes de inmigración, incluyendo una versión previa de una prohibición para otorgar asilo. El presidente ha prevalecido en varios frentes después de recibir reveses legales iniciales, por ejemplo cuando la Corte Suprema suspendió recientemente una orden que impedía utilizar dinero del Pentágono para construir muros en la frontera con México.

Las reglas que emitió el gobierno federal en julio son válidas para la mayoría de los migrantes que cruzan otro país antes de llegar a Estados Unidos. Se enfocan en decenas de miles de centroamericanos que recorren México cada mes para solicitar asilo, y también afectarían a solicitantes de asilo provenientes de África, Asia y América del Sur que suelen llegar al país.

El cambio revierte décadas de políticas estadounidenses en lo que funcionarios del gobierno de Trump dicen fue un intento de cerrar la brecha existente entre la revisión inicial para solicitar asilo, en la cual la mayoría de la gente recibe la aprobación de las autoridades, y la decisión final sobre si se concede el asilo, que la mayor parte de las personas no obtiene.

La ley estadounidense les permite a los refugiados solicitar asilo cuando llegan a Estados Unidos sin importar cómo lleguen o crucen. La excepción crucial es para los que han arribado a través de un país considerado “seguro”, pero la ley es vaga sobre cómo se determina que un país es seguro. Dice que de acuerdo con un acuerdo bilateral o multilateral.

En general, la gente puede aspirar a recibir asilo en Estados Unidos si teme regresar a su país de origen debido a que enfrentaría persecuciones con base en su raza, religión, nacionalidad o pertenencia a un grupo social particular.

La Patrulla Fronteriza aprehendió a unas 50.000 personas en la frontera sur en agosto, una disminución de 30% en los arrestos en comparación con julio, en medio de un intenso calor veraniego y medidas agresivas tanto en Estados Unidos como en México para desalentar el flujo de migrantes.

Fuente: AP

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