23 Dic / 03:39 pm

En Navidad adornemos nuestro corazón con luces de perdón, reconciliación, respeto y cariño.

Aconseja el Padre Juan Rumin Dominguez, rector de la Ermita de la Caridad del Cobre.

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“Es un gusto compartir con ustedes un día antes de este gran acontecimiento, el Nacimiento del Hijo de Dios. La ciudad está tomada, la gente comprando, todo el mundo como loco comprando los regalos de último momento y cargando las tarjetas de crédito por supuesto, para sentirse con la soga al cuello a finales de Enero, pero es parte de todo esto de las fiestas hacerle regalos a la gente que uno quiere, pero sin perder el sentido de lo que estamos celebrando, porque todo lo demás es adorno, como adornamos las casas con luces y tratamos de ponerlo más bonito, lo principal es adornar el corazón”.

“Como ponemos luces alrededor de la casa, deberíamos adornar el corazón con luces de perdón, de reconciliación, de respeto, de cariño a la familia, de misericordia con los que están más necesitados dentro de la propia familia, porque a veces cuando pensamos en necesitados, no vemos la gente que está bajo el propio techo, a lo mejor necesitan ser escuchados, los hijos, los mayores, los ancianos que están en la casa y necesitan ser escuchados”.

“Es un tiempo para disfrutar lo que realmente vale en la vida, lo que nunca pasa, que es el amor. Recordemos que Jesús es el centro de la Navidad, que no podemos perder las tradiciones. Hay mucha gente que se refiere a estas fiestas como hollidays, esto es la Navidad y tenemos que estar muy orgullosos que es el Hijo de Dios quien viene”.

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