29 Nov / 05:19 pm

Empleados de UPS fueron acusados de usar el servicio de transporte para traficar drogas y productos de vapeo a EEUU

De acuerdo a la investigación, montaron un esquema mediante el cual ingresaron decenas de miles de kilos de sustancias ilegales a lo largo de una década

-A +A

Un grupo de empleados de la empresa multinacional de transporte UPS fuer acusado este miércoles de formar parte de un grupo dedicado al tráfico de drogas y productos de vapeo de México a Estados Unidos, según consignó el Washington Post.

De acuerdo a los cargos presentados, los empleados operaban un esquema lucrativo mediante el cual ingresaban decenas de miles de kilos de marihuana y otras drogas (no especificadas) provenientes de su país vecino. Para disfrazar las sustancias, usaban las cajas de cartón estándar de la empresa, y lavaban el dinero mediante la compra de mansiones, vehículos de lujo y vacaciones.

Las autoridades judiciales presentaron cargos formales contra cuatro empleados, mientras que al menos 11 personas fueron arrestadas a lo largo de las últimas dos semanas. La investigación se extendió a lo largo de una década.

Preocupados acerca de la posibilidad de que otros empleados hayan replicado el método, Mario Barcelo, el supuesto líder del grupo, usó su puesto como supervisor en el centro de Tucson, en el estado de Texas, para asegurarse de que los camiones que contenían las sustancias ilegales llegaran a su destino sin pasar por las medidas de seguridad que la compañía suele utilizar.

La operación habría comenzado enfocada en el tráfico de marihuana, pero con los años transicionó a drogas de mayor valor y dispositivos de vapeo, una actividad que se ha concluido representa un grave riesgo a la salud y ha causado decenas de muertes en Estados Unidos y alrededor del mundo. Como consecuencia, distintos gobiernos han implementado distintas prohibiciones al vapeo.

A pesar de tener sospechas fundadas de la operación durante años, los investigadores recién lograron progresos tangibles en 2017 luego de identificar empleados de UPS que, sospechaban, estaban involucrados.

El punto de inflexión llegó en 2018 y 2019, cuando un grupo de oficiales se hizo pasar por narcotraficantes y contactaron a allegados de Barcelo para traficar sustancias ilegales. Luego de hacer contacto, pusieron dispositivos de GPS dentro de las cajas y, en base a ello, lograron identificar a sus destinatarios.

Cuatro miembros del grupo enfrentan acusaciones de lavado de dinero y posesión y distribución de drogas. Los otros siete, en tanto, fueron acusados operar casas donde las drogas eran guardadas, y también de transportarlas.

Fuente: Infobae

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *