29 Ago / 02:45 pm

A partir de hoy cónyuges e hijos indocumentados de residentes en EEUU pueden pedir el Perdón 601-A

A finales de julio la Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS) anunció que a partir de hoy se abre la ventanilla para la recepción de Formularios 601-A (Perdón Provisional de la Ley del Castigo)

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601-A

El perdón permitirá que “usted salga de los Estados Unidos y se presente a su entrevista de visa de inmigrante, y un oficial consular del Departamento de Estado (DOS) determine que usted es admisible en Estados Unidos y elegible para recibir la visa de inmigrante”.

La tarifa del Formulario 601-A tiene un costo de 585 dólares más 85 dólares para la toma de huellas biométricas, indicó la agencia. Si no se adjuntan los pagos, añadió, la petición es rechazada.

El cambio al reglamento del Perdón 601-A es parte de la Acción Ejecutiva que el presidente Barack Obama anunció el 20 de noviembre de 2014, beneficio que incluyó los programas DAPA y DACA que amparan de la deportación a 5 millones de indocumentados padres de ciudadanos y residentes permanentes, y jóvenes que entraron siendo niños al país y se les conoce como dreamers. Ambos planes, sin embargo, fueron detenidos por los tribunales de justicia.

La Ley del Castigo, aprobada por el Congreso en 1996, dice que un indocumentado que permaneció más de 365 días en el país, debe estar 10 años fuera de EEUU antes de pedir perdón en el consulado y esperar la autorización para regresar. Si vuelve sin permiso, la falta se convierte en un crimen y el inmigrante pierde su derecho de permanencia en el país.

“Por eso los cónyuges indocumentados que fueron pedidos por sus esposos residentes legales permanentes y ya tienen un cupo de visa del Departamento de Estado, no podían salir del país para llevar a cabo el trámite consular”, explica Ezequiel Hernández, un abogado de inmigración que ejerce en Phoenix, Arizona a Univisión. “A partir de este lunes, en cambio, algunos casos sí podrán hacerlo pero primero tienen que gestionar el Perdón 601-A”.

“Una vez complete estas gestiones, tenga la visa de inmigrante y vuelva, en poco tiempo le llega la residencia (green card)”, explicó a Univisión, Nelson A. Castillo, un abogado de inmigración que ejerce en Los Ángeles, California. “Como pueden notar, la solicitud y aprobación del Perdón 601-A es solo la primera parte de un proceso complejo que requiere varios pasos”, advirtió.

“Si reúne los requisitos, califica y no tiene antecedentes criminales o migratorios que lo hagan inadmisible para entrar al país, usted puede llenar el Formulario 601-A y enviarlo”, dijo Hernández.

Explicó que “una de las cosas que vemos visto es que la gente piensa que todos los familiares de residentes permanentes pueden pedir el Perdón 601-A. Eso no es cierto. Primero, solo pueden hacerlo aquellos que ya fueron pedidos y tienen un cupo de visa disponible. Y luego los requisitos dicen que los indocumentados no deben tener antecedentes criminales, o fueron deportados y regresaron sin permiso”.

Hernández advirtió además que “incluso si un inmigrante califica para pedir el perdón, hay que ganárselo”. Y que el gobierno “solo lo concederá a quienes demuestren que su ausencia causará un sufrimiento extremo o perjuicio extremo” (extreme hardship) al residente que lo pidió, en este caso el cónyuge o uno de los padres.

La lista de requisitos y recomendaciones de la USCIS es amplia.

“Se trata de un proceso difícil”, apunta Castillo. “No todos los inmigrantes indocumentados son elegibles para pedir el perdón que anula provisionalmente la Ley del Castigo”.

El reglamento exige que “el solicitante demuestre perjuicio extremo a un cónyuge o padre ciudadano o residente permanente de Estados Unidos, sea económico, de salud o humanitario, entre otros”, explicó. “Y en caso que el solicitante no tenga un padre o cónyuge ciudadano o residente permanente, o no tenga evidencia que demuestre dificultades o perjuicio extremo para su pariente, la persona no debería solicitar un Perdón 601-A”.

A la lista de impedimentos dentro del proceso “hay que agregar las razones de inadmisibilidad contenidas en la ley de inmigración”, reiteró Hernández. Entre ellas citó a personas condenadas por adicción a las drogas, espionaje, contrabando, crímenes de carácter moral, haber presentado una identificación falsa o si el inmigrante indocumentado fue deportado y regresó sin autorización al país, una falta que, dijo, “ocurre con frecuencia”.

Los familiares de alguien hallado culpable de tráfico de drogas, quienes hayan sido sentenciados por haber requerido los servicios de una prostituta, participado en actos de terrorismo, no haber asistido a una cita en la corte de inmigración durante un proceso de deportación, o no haber pagado impuestos, también les afecta el resultado de la solicitud, puntualizó Hernández. “No le darán el perdón”.

 

Fuente: Miamidiario.com

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